Mercados internos de trabajo, trayectorias laborales y flexibilización

CONCLUSIONES

En México, la reestructuración industrial y productiva iniciada a fines del siglo pasado y que perdura entrando el nuevo milenio, ha afectado tanto a las industrias tradicionales creadas con la protección y el estímulo fiscal del Estado, en su intento de satisfacer principalmente el mercado interno, con estructuras organizacionales Fordistas y con mercados laborales protegidos, como también a las industrias modernas creadas bajo un modelo flexible, orientadas hacia el comercio exterior, diseñadas con estructuras organizativas y productivas flexibles, y con un mercado laboral sin suficiente protección gubernamental.

En ese sentido, se encontró que la industria petroquímica secundaria presenta las características del primer modelo, es decir, una industria con un aparato productivo y organizacional consolidado, que abastece no sólo al mercado interno, sino también al mercado internacional, conformada con trabajadores calificados, agrupados en un sindicato corporativo, participativo, negociador y vigilante del cumplimiento de los contratos colectivos. Sin embargo, durante la reestructuración, este sector industrial tiene necesidad de transformarse para enfrentar la competencia internacional y a la introducción de nuevas tecnologías y productos.

En particular, la industria petroquímica DMT, durante la reestructuración, se enfrenta a una oferta internacional con un producto renovado tecnológicamente y más económico. La incertidumbre económica y el convivir en un mercado de un producto desestabilizado, lo obligó a disminuir los volúmenes de producción, debiendo modificar su mercado interno y buscar el uso de estrategias competitivas de flexibilidad, como el uso de nuevas formas de trabajo, donde al trabajador se le exige calidad y eficiencia, sin que represente a cambio alguna prestación adicional.

Por otro lado, se visualizó a la industria maquiladora con las características del segundo modelo flexible, orientado a los mercados internacionales, con una mano de obra semicalificada, agrupada en un sindicato pasivo, con representatividad simbólica, permitiendo a la empresa actuar de manera unilateral en el control y manejo de los trabajadores.

Con relación a la industria ALTAMAQUILA, durante la reestructuración y crisis económicas, la empresa pierde su principal cliente, sufriendo una estrepitosa caída en las ventas, por lo que con estrategias competitivas, modifica los sistemas de trabajo, vincula la productividad al salario, y aumenta la precarización de las condiciones laborales de los trabajadores. La industria no construye su organización bajo un mercado interno de trabajo.

Si se considera a la formación de los mercados internos como una forma de organización interna del trabajo, vinculada con el manejo de la fuerza laboral, se encontró que, para que la teoría de Piore y Doeringer (1981), se presente, es bajo las supuestas condiciones de que debe existir una demanda de productos estables y suficiente oferta de mano de obra. Estos supuestos no se cumplen con la reestructuración, ya que las condiciones cambiaron con la apertura de los mercados nacionales, el desarrollo tecnológico y la crisis económica que provocó que las empresas reestructuraran los modos de organizar el trabajo, la producción y las relaciones contractuales.

Con base en los resultados de la investigación se encontró que los efectos de la reestructuración transformaron ciertos elementos que originan y dan funcionamiento a los mercados internos tradicionales. Las políticas de contratación se hicieron aún más rigurosas, la promoción interna es obstaculizada con criterios unilaterales y subjetivos de la empresa, la mano de obra es formada y capacitada para ocupar diferentes puestos de trabajo y, aunque continúan atractivas retribuciones económicas, por las variaciones de la demanda de producción, la empresa ya no puede ofrecer las expectativas de desarrollo ni la estabilidad laboral de antaño.

La industria tradicional implantó, con la flexibilidad industrial, nuevas formas de organización del trabajo, entre éstas la mejora continua y los sistemas de aseguramiento de calidad, con mínimos cambios tecnológicos, pero importantes transformaciones en los métodos de trabajo, buscando la eficiencia y la calidad en todo el proceso productivo, donde ahora se cuenta con una mayor autonomía y participación de los trabajadores en las decisiones productivas.

Los efectos de la reestructuración en los mercados competitivos son menores, ya que estos emergen precisamente en los tiempos que se ven envueltos las nuevas transformaciones internas de las industrias. Es decir, como las variaciones de la demanda en estos procesos de producción normalmente son irregulares, las condiciones de los trabajadores no han variado, es decir, se mantienen sueldos bajos, prestaciones al mínimo de las obligatorias establecidas por la ley federal de trabajo, sin oportunidades de desarrollo y siempre bajo el manto de la inestabilidad laboral.

Se puede considerar que para la industria tradicional, la flexibilidad laboral ha sido un factor importante para enfrentar la reestructuración y la incertidumbre económica. Es cierto que se han apoyado con la flexibilidad funcional, donde los trabajadores han logrado polivalencia y ocupar puestos de trabajo de mayor jerarquía, pero no por ello han logrado a cambio una mayor remuneración. Entre uno de los principales efectos de la reestructuración industrial, se encuentra el uso intensivo de la flexibilidad numérica, al presentar la industria, en los últimos años y de manera creciente, la contratación de trabajadores eventuales y la subcontratación a terceros de los servicios internos, tanto administrativos como del área de producción.

Otro de los efectos de la reestructuración es la flexibilidad blanda que se presenta en las relaciones contractuales. Ésta resulta ser menos rigurosa en cuanto a su cumplimiento, que aunque los contratos colectivos de trabajo tienen protegidos a los trabajadores de un despido injustificado, cada año se experimentan cambios en las cláusulas donde el sindicato, a pesar de luchar en contra de la eliminación de cláusulas y de mejores incrementos salarial, pierde cada año prestaciones extralegales conquistadas en años anteriores. Además, una realidad que presentan las relaciones contractuales es que el sindicato ha visto diminuido su poder negociador y cada vez son más los representados que dejan la agrupación.

Considerando que para la construcción de las trayectorias laborales, entre otros factores, se encuentran principalmente las características sociodemográficas de los trabajadores, la trayectoria laboral que experimentan éstos dentro de las empresas, y la protección laboral que ofrecen los contratos colectivos. En ese caso, los efectos de la reestructuración que se han presentado en las trayectorias, es la ruptura de las trayectorias ascendentes de los trabajadores, al incrementar la empresa de manera unilateral los criterios que deben cumplir los trabajadores para que se den los cambios de puestos y categoría.

Entonces, la reestructuración industrial y productiva en México ha traído consigo mercados internos desestructurados y el uso creciente de estrategias de flexibilidad numérica con subcontratos y trabajadores eventuales que, sumados ambos efectos, han desarticulado las trayectorias de los trabajadores de las dos industrias. Pero, como se revisó, no sólo los mercados desestructurados, la reestructuración y la desarticulación de los trabajadores influyen en las trayectorias laborales, sino que esto también dependerá del contexto industrial donde está inserta la empresa. Se considera que Altamira es una región geográfica donde confluyen experiencias industriales, una ciudad emergida durante la sustitución de importaciones, pero que fue reconfigurada durante la reestructuración productiva, tratándola de adecuar como una región idónea para los nuevos tiempos.

Se encontró que la región tiene una trayectoria industrial y laboral de plantas tradicionales Fordistas, con procesos de producción de flujo continuos, con una oferta abundante de trabajadores calificados, con un sindicato negociador de las condiciones de trabajo y de altas prestaciones laborales y, en las últimas dos décadas pasadas, con una derrama de fuertes inversiones privadas nacionales y extranjeras. Para la maquiladora de exportación, en sus orígenes, se halló una escasez de oferta de trabajo, pero con apoyos gubernamentales en capacitación lograron desarrollar una oferta de mano de obra competitiva, sin embargo, es casi invisible la participación del sindicato.

Lo analizado anteriormente me permite concluir que existe un vínculo entre los mercados internos, la flexibilidad y las trayectorias, y que entre los principales efectos de la reestructuración en estos factores y en la que desembocan las dos industrias, tanto la tradicional como la moderna, se encuentra la precariedad de las condiciones laborales de los trabajadores, ya sea en su estabilidad o en las prestaciones.

Por lo tanto, uno de los hallazgos de esta investigación es que la precarización laboral y la ruptura de las trayectorias ascendentes, son distintas en los dos modelos de industrias analizadas. Con la información analizada, se puede confirmar que la reestructuración industrial en los últimos años reconfiguró la trayectoria industrial de Altamira; así mismo, ha impactado los mercados internos, la flexibilidad y las trayectorias laborales de las industrias, y que entre los principales efectos que presenta la petroquímica secundaria DMT y la maquiladora de exportación ALTAMAQUILA, está el incremento de la precariedad laboral y la disminución de las prestaciones extralegales en sus trabajadores.

Se puede concluir, por lo tanto, que las recientes crisis aunadas al fenómeno de la competencia internacional, provocaron la reestructuración de las industrias estudiadas. Los efectos de la reestructuración industrial modificaron principalmente el mercado interno de trabajo, que con distintos tipos de flexibilidad aplicada en los procesos productivos, en el manejo de la fuerza de trabajo y en los contratos colectivos, desarrollaron un tipo de trabajador con diferente trayectoria laboral, pero con ciertos elementos parecidos, que conducen a que ambos perfiles de trabajadores tiendan a una similitud en cuanto a la precariedad laboral que prevalece hoy en día en los mercados de trabajo.

Finalmente, se da respuesta a las preguntas de investigación planteadas al inicio, ya que se muestra la forma en que se modificaron cada una de las industrias por la reestructuración, además de describir las características sus mit. También se muestra el tipo de flexibilidad principalmente usada en cada empresa, la funcional y numérica por DMT MIRAMAR, y la numérica en ALTAMAQUILA.

Para cerrar esta investigación, se presentaron los diferentes trayectos laborales de los trabajadores de cada empresa, caracterizando a los trabajadores de la industria petroquímica por ser personas calificadas, con mayor preparación y con mayor estabilidad laboral, situación contraria a los trabajadores de ALTAMAQUILA, considerados como una mano de obra semicalificada, con bajos niveles de preparación y con escasa estabilidad laboral.

 

 
 

 
 
 
 
 
 
  Resultados
  La Reestructuración Industrial
  Los efectos de la reestructuración
  Conclusiones
  Literatura Consultada
 
 
 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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