Mercados internos de trabajo, trayectorias laborales y flexibilización


ANÁLISIS DEL PROBLEMA

A partir de las reflexiones anteriores, el problema central de esta investigación reside en conocer ¿cuáles fueron los efectos centrales que la reestructuración económica tuvo en los mercados internos de trabajo, el proceso productivo y las trayectorias laborales de los trabajadores, de dos industrias manufactureras nacionales representantes de dos modelos industriales diferenciados? Y ¿cómo la precariedad vincula estos ejes rectores en un contexto industrial y laboral similar, pero con trabajadores segmentados?

Responder a esta pregunta no sólo representa hacerlo mediante el análisis de sus componentes, como es su proceso de trabajo y las características de sus trabajadores, sino también se debe tomar en cuenta el contexto en el que está inserto, dado que la empresa es un resultado de la interacción que tiene con este contexto. Es decir, según las características de las industrias y de los trabajadores, así como la trayectoria industrial y laboral de la zona, dependerán los efectos de la reestructuración industrial y económica. Para llevar a cabo el análisis de los efectos es fundamental analizar las concepciones teóricas que definen cada uno de los factores estudiados que, relacionados y puestos en un contexto particular, constituyen el marco teórico de referencia de la investigación.

El concepto de mercado interno de trabajo se define como “una unidad administrativa dentro del cual los salarios y la asignación de los puestos de trabajo se rigen por un conjunto de normas y procedimientos administrativos” (Doeringer y Piore, 1985). Entonces, la industria petroquímica se caracteriza por una organización tradicional Fordista, con una fuerza de trabajo especializada, que se regula a través de políticas formales e informales para determinar los puestos de trabajo y los salarios, así como para definir las contrataciones, promociones y la suspensión de los trabajadores.

Con relación a la industria maquiladora nacional, se caracteriza por ser una organización flexible y una fuerza de trabajo no especializada, que presenta ausencia de los rasgos característicos de los mercados internos de trabajo, funcionando más con las características de un mercado competitivo. Son organizaciones empresariales, que no están dentro de unidades administrativas muy definidas y cuyo proceso de asignación y fijación de precios se produce de una manera competitiva (Doeringer y Piore, 1985). En estos mercados competitivos, no hay normas laborales formales o éstas son muy flexibles. El análisis de las características de los mercados internos de trabajo, se considera necesario para entender los efectos centrales de la reestructuración en los sistemas de organización del trabajo, en un mercado interno tradicional y un mercado competitivo.

Otros de los ejes fundamentales de esta investigación es la flexibilidad en el proceso de trabajo. Entre las diferentes causas que originan la flexibilidad coinciden algunos investigadores en decir que es una respuesta empresarial a las rigideces técnicas-organizativas y socio-institucionales de los sistemas de producción de montaje en cadena y de productos estandarizados y, al mismo tiempo, como un medio para construir un nuevo orden industrial, mediante el uso flexible de todos los recursos con que cuenta la organización, todo con el principal propósito de mejorar la organización interna de la empresa (Fina, 1991; De la Garza, 1998).

La flexibilidad será entendida en este estudio, como los diversos medios utilizados por la empresa para adaptar el volumen y la distribución del trabajo, a la desaceleración del crecimiento y a las nuevas circunstancias impuestas por la reestructuración (Boyer, 1986). La flexibilidad puede aplicarse en diferentes ámbitos dentro de la empresa: desde la organización del trabajo, pasando por los procesos productivos, hasta en las relaciones entre los actores sociales de la producción (Santos, 1995). Sin embargo la flexibilidad no ha sido experimentada por igual en las distintas empresas. Sin embargo, a pesar de la heterogeneidad que existe entre las industrias, parecen definirse también dos grupos: las industrias tradicionales reestructuradas y las empresas que nacieron flexibles.

Entonces, industrias con mercados de trabajo reestructurados e industrias con mercados competitivos pueden utilizar estrategias de flexibilidad con diferentes ajustes en las prácticas de empleo y en el uso de la fuerza de trabajo, como medidas de adaptación a las nuevas circunstancias impuestas por la reestructuración. Una de las estrategias de flexibilidad más recurrida por las industrias es la flexibilidad laboral. La flexibilidad laboral la presentan como un mecanismo de ajuste salarial y de las cantidades de empleo, para enfrentar la incertidumbre y las fluctuaciones de la demanda de productos (Cano, 1998). También puede verse a la flexibilización como una nueva forma de organización de los procesos de trabajo que, de cierto modo, descentraliza y transfiere funciones a terceros, con la idea de reducir los costos de operación y la administración de la fuerza de trabajo (Coriat, 1994).

El estudio de las estrategias de flexibilidad es fundamental en este estudio porque permite analizar los efectos de la reestructuración en la flexibilidad laboral de una planta tradicional y una planta ex – profeso , flexible en los cambios en los sistemas de trabajo, en el volumen de empleo, en la movilidad interna, así como en los contratos colectivos de trabajo. Las industrias investigadas utilizaron diferentes estrategias de flexibilidad para ajustar el volumen de la mano de obra a la nueva organización y al funcionamiento de los mercados internos, como una forma de dar respuesta a las fluctuaciones de la demanda de su producto y a los cambios tecnológicos.

Ahora, para entender cómo los efectos de las industrias, al transformar su estructura interna de organización y sus procesos productivos, impactan a los trabajadores, se analiza teóricamente otro de los ejes centrales de la investigación que son las trayectorias laborales de los trabajadores. Para Dombois (1991), las trayectorias laborales de los trabajadores son las diferentes “estaciones” de trabajo que cursan los individuos, por lo tanto, el trabajo actual de los trabajadores manuales en la empresa es hasta ahora la última estación dentro de sus trayectorias.

Se entenderá a las trayectorias laborales como los diferentes trabajos que una persona ha transitado en su vida laboral. Los trayectos de los trabajadores dentro de las industrias pueden ser continuos y permanentes o inconexos e intermitentes dependiendo de una variedad de factores internos y externos de los mercados laborales y de la estructura y organización de los mercados internos de trabajo. Los mercados laborales se integran con los trabajadores que conforman la oferta de trabajo y los empleadores que demandan el empleo dentro de los mercados internos de trabajo.

Entonces, las trayectorias de los trabajadores están condicionadas por diversos factores, entre los que destaca la situación económica global, las regulaciones y acciones gubernamentales, los estímulos que ofrecen las empresas, así como la aplicación de estrategias empresariales de flexibilidad laboral y salarial. Pero, un factor importante en la determinación del tiempo en la empresa de los trabajadores, son las condiciones económicas generales que enfrenta la empresa; tan pronto comienzan sus efectos en variación de la demanda de producción o de cambios tecnológicos, los empleos se ven afectados, debido a que las contrataciones de nuevos empleos reaccionan orientándose a la baja. Si el ajuste para adaptar el empleo a los niveles de producción es insuficiente, entonces los empleadores comienzan a despedir trabajadores con menos antigüedad.

Estos factores desencadenan diferentes tipos de movilidad interna, que según el tipo, pueden afectar los trayectos laborales de los trabajadores. El tipo de trayectoria laboral que consideramos más importante para está investigación es la línea evolutiva de un individuo, tanto dentro de la misma empresa, como en su tipo de trabajo, es decir los cambios de empleo. Sin embargo, existen otros elementos en el mercado de trabajo que influyen en las trayectorias laborales, como la experiencia y capacidad ocupacional de los trabajadores, las oportunidades de empleo que ofrecen las instancias laborales y de las prácticas empresariales de empleo y salarios que ofrecen las empresas.

Por lo tanto, la actual crisis económica que se presenta en los mercados laborales, en un contexto cambiante, de fuerte incertidumbre, y sin un apoyo gubernamental suficiente, han transformado el sistema de las relaciones laborales, así como también se ha permitido nuevas prácticas empresariales que han afectado las trayectorias de los trabajadores. Estas prácticas, toleradas por las autoridades laborales, han extendido la precariedad laboral en los países industrializados en los últimos años. Según las estrategias de flexibilidad laboral aplicada, se puede aumentar o disminuir dicha precariedad.

La precariedad consiste en un aumento de la vulnerabilidad de los trabajadores como consecuencia de las relaciones que definen la continuidad y el control de su trayectoria laboral. Ello comporta un incremento de inseguridad, dependencia y vulnerabilidad del trabajador, tanto en lo que se refiere a la estabilidad del empleo, como a la calidad de las condiciones de trabajo. La precariedad reduce la capacidad y autonomía de los trabajadores para planificar y controlar su vida profesional y social, a la vez que comporta una asimetría de las relaciones de poder entre capital y trabajo que definen la relación laboral (Fina, 1998).

Por otro lado, la mayor parte de estudios al respecto han sido hechos no sólo por industria, sino también por región geográfica, pero pocos estudios han analizado espacios en donde confluyan distintas experiencias industriales, por tal sentido, resulta interesante tomar una localidad en donde esto acontece, como es el caso de Altamira, Tamaulipas, una ciudad emergida durante la sustitución de importaciones pero que fue reconfigurada durante la reestructuración productiva, tratándola de adecuar como una región idónea para los nuevo tiempos. El análisis de una industria Fordista como la petroquímica y una industria flexible como la maquiladora, en un territorio en donde se entrecruza una historia industrial y requerimientos industriales actuales, permiten mostrar que los efectos de la reestructuración dependen también de las trayectorias industriales y laborales de la región en donde se establezcan.

Para ello, la investigación se concentra en la cuidad de Altamira, debido a que este municipio que se encuentra en la zona sur de Tamaulipas, (México), se distingue por su capacidad de territorio y el desarrollo de una trayectoria industrial iniciada en los años setenta, principalmente de la industria petrolera y petroquímica, con importantes inversiones privadas nacionales e internacionales. El sector público ha invertido en el puerto de Altamira y en la creación de corredores industriales. El sector privado ha invertido principalmente en la construcción y ampliación de numerosas plantas industriales químicas, petroquímicas y, en los últimos años, maquiladoras textiles.

Así pues, se investigó desde principios de los años noventa hasta al año 2002, a dos importantes sectores industriales de México, específicamente una planta de cada sector industrial, con el propósito de contrastar cómo enfrentaron la reestructuración industrial y las diversas crisis económicas, analizando los elementos similares o diferentes utilizados de las variables centrales de nuestro análisis.

La industria petroquímica secundaria, instalada en Altamira desde los años setenta, se ha desarrollado como una industria tradicional de exportación, con altos estándares de calidad de sus productos y con una mano de obra entrenada y organizada con un sindicato participativo y negociador. Por consiguiente, los mercados internos de trabajo de esta industria se han reconfigurado con diferentes estrategias de flexibilidad laboral que han afectado de manera distinta las trayectorias de los trabajadores.

Por otro lado, la industria maquiladora de exportación, es considerada como una importante industria generadora de empleo en el estado, por lo que a mediados de los años noventa, recibió en gran parte el apoyo gubernamental para su instalación y operación, como una medida estratégica del actual gobierno para reubicar estas industrias al interior del estado, ubicadas originalmente en la frontera norte de país. La industria maquiladora de exportación de prendas de vestir instalada en el municipio de Altamira se enfrent ó a la crisis económica y a la reestructuración industrial, con una organización de mercado competitivo y con sistemas de producción flexibles, que con medidas de flexibilidad laboral, han impactado en la evolución de los trabajadores.

 
 

 
 
 
 
 
 
  Resultados
  La Reestructuración Industrial
  Los efectos de la reestructuración
  Conclusiones
  Literatura Consultada
 
 
 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


D.R. © Universidad Autónoma de Tamaulipas Dirección General de Investigación y Posgrado.
Matamoros 8 y 9 Zona Centro C.P. 87000 Cd. Victoria, Tamaulipas. México
Se autoriza la reproducción total o parcial de la información presentada en esta revista
siempre y cuando se cite la fuente completa de la misma y su dirección electrónica.